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miércoles, 22 de abril de 2026

El Reino Olvidado: Cuando un pirata chino intentó conquistar la capital española de Manila (PARTE 1)

En 1574, el destino del sudeste asiático pendía de un hilo. Una marea de sesenta navíos, cargados con miles de guerreros chinos y japoneses, emergió del Mar de China Meridional con un solo objetivo: borrar a Manila del mapa. Bajo el mando del temible pirata Limahong, la 'armada fantasma' desató un infierno de fuego que se cobró la vida de figuras legendarias como Martín de Goiti. Esta es la crónica de una resistencia desesperada, donde el acero de la Corona y el ingenio de Juan de Salcedo se enfrentaron a la ambición de un hombre que quiso fundar su propio imperio sobre las cenizas de una capital española. Limahong, un señor de la guerra proscrito por el Emperador de China, con 62 barcos y más de 4,000 efectivos (incluyendo colonos, como ciudades flotantes). Por otro lado los defensores apenas unos cientos de españoles y aliados indígenas, desprevenidos y con fortificaciones de madera aún bajo construcción. El botín, el control de la ruta comercial más rica del Pacífico.
Mar de China Meridional. Como contexto de la situación en lo que sería Manila, en la isla de Luzón, Filipinas, una primera expedición española llegó a la región en 1565, pero la ciudad en sí no sería fundada hasta 1571, una vez establecida, Manila se convertiría en un gran centro de comercio con multitud de regiones del sudeste asiático, así como con China y Japón, que comerciaban con porcelana, sedas y maderas. La fama de la riqueza de Manila se propagó rápidamente por toda la región, despertando el interés de piratas. Limahong no era el típico bandido del mar. Era un caudillo, es decir, líder militar, de voluntad inquebrantable que cargaba con el peso de una nación flotante sobre sus hombros. Perseguido por el rayo de la ira del Emperador de China, Wanli, y acorralado por el océano, vio en Manila su última frontera. No iba a saquear; iba a reinar. Para los españoles, podría haber parecido el mismo demonio, una pesadilla de su dominio; para sus seguidores, el único hombre capaz de desafiar a los dos imperios más grandes del planeta en ese momento. Fue en 1574 que el señor de la guerra cantonés puso rumbo a Manila, ya que acababa de ser repelido de las costas chinas por la flota imperial de Guangdong que ambicionaba trasladar su base de operaciones al archipiélago de Filipinas, desde donde podría obtener beneficios mayores por menos peligro. Al capturar un mercante chino con tripulantes españoles que provenía de Manila, había averiguado que la ciudad no contaba más que con una guarnición de unos doscientos españoles, por lo que juzgó que sería fácil tomarla en un ataque decisivo.
Entrada del Fuerte Santiago, Manila. Imagen de dominio público vía Wikimedia Commons. De acuerdo con las crónicas, en noviembre guiado por prisioneros Limahón arribó a Manila a la cabeza de una flota de una sesentena de juncos con la intención expresa de expulsar a los españoles y tomar la ciudad. El contigente a saberse estaba compuesto por 2000 soldados, 2000 marineros y 1500 colonos, que incluían familiares de los combatientes, mujeres capturadas en China y Japón, granjeros, médicos, carpinteros y artesanos con todo lo necesario para establecer el asentamiento. Se detalla, dejó una pequeña partida en la isla de Batán, al norte de Luzón donde se había refugiado de la armada china, esperando su victoria para incorporarse.
Isla de Luzón, Filipinas. La expedición de Limahong representaba una fuerza heterogénea donde el liderazgo chino se apoyaba en la pericia militar japonesa. Según historiadores, la figura de su principal lugarteniente, Sioco (identificado como una corrupción del nombre Shogo), evidencia la connivencia entre las flotas de Limahong y las facciones de piratas wakō (de origen japonés). Esta alianza se describen además las armas blancas de los invasores con el nombre de catán, del japonés katana, esgrimidas junto a picas y armas chinas. Asimismo se menciona al menos un intérprete de origen portugués entre sus efectivos, probablemente un prisionero. Pese a la diferencia númerica, las fuentes narran los dos bandos estaban a la altura en cuanto a armas y pertrechos. Empleando también por ambos lados arcabuces y piezas de artillería pequeñas, así como espadas y dagas, y varias clases de sables, catanes y alfanjes chinos. Las defensas por otro lado predominaron las armaduras de metal, las cotas de malla y los coseletes de tela como los escaupiles, estos últimos sobre todo por parte de los de Limahon. Los piratas chinos usaron además gran cantidad de granadas de pólvora y artefactos incendiarios. La flota de Limahon había sido avistada en su descenso por puestos españoles en el norte, dirigidos por Francisco de Saavedra y Juan de Salcedo. Tres mensajeros se hicieron a la mar, pero fueron alcanzados por la flota china debido a una calma chicha y debieron abandonar sus embarcaciones, con lo que no fue posible enviar el mensaje a tiempo.
El ataque "decisivo" de Limahon La noche del 30, finalmente Limahong ordenó a Shogo asaltar por sorpresa la ciudad con 400-600 hombres: sin embargo, el plan se vio frustrado al comenzar, ya que se había ordenado ejecutar a los prisioneros y, al no contar más con su experiencia, Shogo y sus hombres se vieron atrapados en las corrientes de la zona, con lo que tres de sus botes zozobraron y el resto se desvió por error hasta Parañaque. Así decidieron entonces seguir a pie hasta Manila y arrastrar los botes con sirgas. Los piratas fueron avistados por lugareños quienes creyeron que trataban de bandidos musulmanes de Borneo, y así lo hicieron saber al gobernador Martín de Goiti; estando enfermo no les dió credibilidad y diez guardias averiguarían lo que sucedía, del que terminaron derrotados con rapidez. Los soldados del lugarteniente nipón sitiaron la vivienda, la cual ya estaba defendida por pocos honbres y ante la burla de la esposa de de Goiti, Lucía del Corral, incendiaron la casa. Goiti en medio del terrible siniestro y ante la sorpresa de los atacantes pese a estar enfermo, tomó acción y plantó batalla; siendo abatido.
De la refriega sólo sobrevivieron Del Corral y el soldado Francisco de Astigarribia, gravemente heridos. A la muerte de Goiti, la voz de que un ataque a gran escala se estaba realizando al otro lado de la isla se empezaron a organizar defensas. Lavezaris, contó con todos los hombres que pudieran pelear: mientras tanto el capitán Lorenzo Chacón ubicó a los atacantes y abrió fuego contra los mismos logrando detener su avance. El japonés cambió de táctica y, aprovechando su enorme superioridad numérica, les burló ejecutando un movimiento de pinza con sus propios piqueros y arcabuceros, por lo que los españoles de Chacón, rodeados y superados en el cuerpo a cuerpo, dieron retirada con ocho bajas tras de sí. Pero lejos de estar vencidos, otros 80 españoles, repelieron la persecución al mando de Alonso Velázquez y los alféreces Amador de Arriarán y Gaspar Ramírez, atacando a la columna de Shogo por el flanco y obligándoles a retroceder. Los asiáticos, probablemente temiendo la llegada de más refuerzos locales, huyeron al puerto de Cavite, donde habían acordado reunirse con Limahong. Con las empalizadas apenas levantándose y el eco de las ejecuciones anónimas de Numanatay y Rajabago aún fresco en las calles, Manila contenía el aliento. Salcedo estaba en su puesto, pero la sombra de la flota de Limahong y el acero de Shogo acechaban de nuevo en el horizonte. La capital de las Filipinas se preparaba para su prueba de fuego definitiva. La calma no era paz; era el preludio de la tormenta...

domingo, 19 de abril de 2026

Acero toledano contra katanas: El choque de titanes en los combates de Cagayán

Cuando solemos pensar en combates del siglo XVI, probablemente pensemos en algunos conocidos como el Gran Sitio de Malta, en Europa donde en perspectiva el sultán Solimán el Magnífico envió una flota masiva para tomar la isla de Malta y desde allí invadir Europa. En el que pese a todo los Caballeros Hospitalarios y soldados españoles resistieron un asedio imposible, así como múltiples conflictos en fuerzas a decir verdad emparejadas. Pero qué dirías si te contara que existió un conflicto mucho menos conocido pero extraordinario por parte de fuerzas occidentales y del lejano oriente. Una de esas rarísimas historias "entre dos mundos", hablamos del combate de Cagayán en Filipinas. En torno a 1573, los japoneses comenzaron a intercambiar oro por plata en la isla filipina de Luzón, especialmente en las actuales provincias de Cagayán, Gran Manila y Pangasinán. En 1580, sin embargo, ya un corsario japonés forzó a los nativos de la localidad a prestarle fidelidad y sumisión. Antecedentes El primer choque no fue un duelo de espadas, sino de ingenio naval, en las aguas del mar de la China Meridional, el español Juan Pablo de Carrión utilizó su galera como una fortaleza flotante. Mientras los japoneses buscaban el cuerpo a cuerpo, la artillería occidental dictó las reglas del juego, obligando al navío nipón a probar el amargo sabor del plomo antes que del acero, al menos en este primer acercamiento. Vale aclarar como estaban conformados ambos bandos, y su lealtad, por un lado estaba la Armada Española de Filipinas perteneciente a la Corona, al mando del capitán Carrión y por el otro, piratas chinos, coreanos, filipinos y japoneses liderados por Tay Fusa, caudillo y capitán pirata de origen japonés. Así las primeras batallas tuvieron lugar en las cercanías del río de Cagayán en respuesta a los saqueos piratas de las costas de Luzón.
De esta manera se emprendió una misión de "limpieza" para recuperar el control de esa vía fluvial, donde Tay Fusa reunió una flota de 18 champanes y se estableció en el archipiélago filipino. En contrarrestarles, Carrión contaba con una flota de siete embarcaciones de guerra: cinco bajeles pequeños de apoyo, un navío ligero, el San Yusepe y una galera, la Capitana, a bordo de las mismas, aparte de los tripulantes, iban cuarenta soldados.
Allí pese a la creencia popular, iban criollos y una minoría de indígenas de origen tlaxcalteca del Nuevo Mundo. La pelea Fue en el primer movimiento que los soldados hispanos lograron observar a un junco que acababa de arrasar la costa, la Capitana se abalanzó sobre la embarcación y abrió fuego de artillería que causaron los primeros muertos; del cual se intentó abordar el barco, sin embargo los piratas a bordo repelieron a las tropas de Carrión. En una situación difícil los soldados retrocedieron. Duros de roer Los piratas del junco según las crónicas superaban en número a los españoles y aliados, por lo que estos también intentaron abordar la nave y de hecho realizaron su propio abordaje a la cubierta de la galera. Los soldados sin embargo ferreamente establecieron una posición defensiva en la popa y formaron una barrera, con los piqueros delante y arcabuceros y mosqueteros detrás. Carrión cortó también la driza de la vela mayor, que cayó atravesada sobre el combés, creando una trinchera adicional tras la que parapetarse. Entre las descargas de arcabucería y cargas cuerpo a cuerpo, finalmente hicieron retroceder al adversario hacia el junco. Para mal, el San Yusepe llegaba para unirse a la acción, disparando contra el barco y acabando con los tiradores que aún hostigaban a la Capitana.
Con la derrota ya grabada en el horizonte, los piratas supervivientes se lanzaron al mar en un intento desesperado por alcanzar la orilla. Pero lo que debía ser su protección se convirtió en su sentencia, el peso de sus armaduras, aunque ligeras para el combate, resultó fatal en el agua, provocando que muchos se hundieran antes de tocar tierra. La victoria española tampoco fue gratuita, cobrándose la vida del capitán de la galera, Pedro Lucas, entre las primeras bajas en la campaña. Batalla del Río Tajo Una vez recompuesta, la flotilla española continuó su patrullaje por el río Tajo, nombre del río Grande de Cagayán, donde se hallarían los 18 champanes de Tay Fusa, quien había construido además fortificaciones en la desembocadura del río, contando en total entre 600 y 1000 hombres. Carrión consiguió atraerles río adentro, lejos de sus posiciones ventajosas, y allí los dos combatieron a distancia durante horas, hasta que los cañones occidentales, más potentes y mejor manejados, se impusieron; se estima que cerca de 200 hombres de Tay Fusa resultaron muertos o heridos en el intercambio. A partir de acá una pelea abierta ya con espadas (y katanas) y armas de fuego se desató (ya en tierra), en el que poco antes del fragor, y viéndose superados estratégicamente el cabecilla de los wokou pese a la ferocidad inicial decidieron negociar una rendición: a la cual Carrión se negó y les ordenó marcharse de Luzón.
Enfurecidos cientos de guerreros orientales dieron batalla para liquidar a las tropas oficiales, inclusive y sin nada que perder recurrían a la táctica de asir las astas de las picas para abrirse camino o hacerse con estas, por lo que los piqueros y alabarderos optaron por untar sebo en la madera durante las pausas entre las escaramuzas, a fin que resbalaran y fueran más difíciles de agarrar. Al final de la misma los españoles contabilizaron hasta una decena de sus bajas, y mucho más altas de entre los wokou por lo que éstos últimos emprendieron la retirada final. Aunque el valor de los orientales fue incuestionable, su derrota se fraguó en la brecha entre dos mundos militares. Mientras que la ligereza de sus armaduras les otorgó velocidad necesaria para una retirada desesperada, fue esa misma falta de protección sumada a la rigidez casi arquitectónica de las picas y el uso disciplinado del acero toledano lo que diezmó sus filas frente a un contingente español numéricamente inferior. Las bajas de los piratas así se contaron por cientos frente a una decena de soldados de la Corona, demostrando que en el tablero la tecnología europea y la veteranía de los Tercios habían encontrado la fórmula para prevalecer. Las katanas y corazas capturadas como trofeo no fueron solo restos de la batalla, sino símbolos del fin de la impunidad para la piratería en el Pacífico.

jueves, 7 de noviembre de 2024

Descubren un barco lleno de monedas de oro y joyas hundido en Islas del Caribe

Un equipo de arquólogos encontró un galeón español hundido en el mar Caribe durante más de 300 años. Este barco, llamado Nuestra Señora de las Maravillas, albergaba un valioso tesoro que incluye monedas de oro, joyas y entre artefactos históricos. Lo que se sabe de este barco es que naufragó al rededor del siglo XVII mientras realizaba la travesía desde Cuba hacia Sevilla, España. Un equipo liderado por Carl Allen, CEO de Allen Exploration, fue el encargado de descubrirlo. Dicho barco, más bien dicho el galeón fue descubierto en un área que abarca más de 13 kilómetros del lecho marino, donde los artefactos y restos estaban dispersos debido al impacto con un arrecife de coral y las corrientes submarinas.
Para poder localizar las piezas que transportaba el viejo galeón, los arqueólogos emplearon tecnología avanzada, incluyendo sonares y vehículos submarinos no tripulados, ya que muchas de las piezas estaban enterradas bajo capas de arena y coral muerto. Según se sabe de la misión de este barco, El Nuestra Señora de Las Maravillas se hundió en 1656, con al menos una tripulación de 650 personas abordo, según estimaciones. Cerca de la medianoche del 4 de enero de 1656, se encontraba en silencio, por las horas antes mencionadas. Únicamente, se escucha el sonido del Caribe y el viento que acaricia las velas que iluminan la embarcación, que habría partido originalmente desde Cartagena de Indias. De acuerdo algunas fuentes, se dirigía a España después de haber recogido un botín que se recuperó del naufragio del Jesús María de la Limpia Concepción, hundido en un arrecife de Ecuador.
A partir de acá la tragedia, las fuentes divagan un poco de lo que pasó por ejemplo, porque algunos mencionan que colisionó contra un buque llamado Nuestra Señora de La Concepción, enviando al galeón español contra un arrecife. Mientras que otros aseguran que simplemente colisionó contra el arrecife lo cierto es que esto último es completamente veridico, lo cual ocasionó que El Maravillas se hundiera el cual en menos de 30 minutos descendió en el fondo del oceáno. La tripulación de 650 personas, solo sobrevivieron 45. Actualmente, estos mismos exploradores como Allen han encontrado algunas de las maravillas que resguardaba el Nuestra Señora de las Maravillas y las exponen en el Museo Marítimo de las Bahamas. "El Maravillas es una parte icónica de la historia marítima de las Bahamas", dijo Carl Allen, el empresario fundador de Allen Exploration, organización detrás de la expedición que recuperó los restos del naufragio de origen español.

miércoles, 2 de octubre de 2024

En 711 las tropas musulmanas tomaron la península Ibérica ayudadas por los acontecimientos naturales

La caída de los visigodos fue algo excepcionalmente rápido, probablemente costó mucho en levantar ese reino en la Península Ibérica, ya que, la conquista musulmana se hizo con la práctica totalidad en un periodo muy corto. En algo más de una década, el Califato Omeya no solo conquistó el sudoeste europeo sino que sentó las bases de una presencia que se prolongaría por casi ocho siglos, sí, más de 700 años. Pero cómo fue posibel esto, según reseña un nuevo estudio, a parte de los conflictos internos que ya venía sufriendo los reinos visigodos y complejísimas crisis de diverso tipo, hay una que pasa desapercibida: la ayuda de un cambio de clima peninsular; esto por un nuevo estudio realizado por un equipo de investigadores en el que han trabajado tanto expertos, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, por mencionar unos. Concretamente, habría sido un proceso de aridificación el que condenó finalmente a la cultura visigoda de aquella época. Según informaron estso investigadores, entre mediados del siglo V y mediados del X, una serie de sequías afectaron gravemente la agricultura de la península y con ello contribuyeron a la inestabilidad política en la región, primero a la cultura visigótica, precipitando en últimas instancias su precipitada caída. Y mucho más tarde a Al Ándalus, tanto al Califato Omeya como a su sucesor, el Emirato de Córdoba.
Batalla de Guadalete. En el que el lienzo representa la batalla, que se libró en el año 711 y supuso un desastre para el reino visigodo de Toledo, ya que el rey Don Rodrigo murió en ella. De acuerdo a lo informado por los autores, basaron su análisis en un estudio paleoclimático de la península. Estudiaron para ello el polen fosilizado en un centenar de puntos de la península Ibérica y Baleares, y otros siete en Marruecos. Concretamente, recurrieron a plantas del género Artemisia, al que pertenece la artemisa o Artemisia vulgaris. Estas tipos de plantas, son las que mejor se adaptan a los climas secos, lo que hace que los periodos de aridez se caractericen por dejar tras de si mayor concentración de este tipo de polen en el registro fósil. Dicho trabajo del equipo responsable fue publicado en un artículo en la revista Nature Communications. Combinando, los resultados de este análisis del polen con otros registros arqueológicos, paleohidrológicos e historiográficos, consiguieron proponer una reconstrucción de los eventos climáticos y sus ramificaciones en los hechos políticos y sociales de la época.
A través de este análisis descubrieron cuatro periodos áridos que afectaron a la península en un periodo de 500 años. Estos periodos de aridez comprendieron los años 545 - 570, 695 - 725, 755 - 770, y 900 – 935. Como curiosidad, uno de estos periodos coincidió con un periodo de inestabilidad y guerras civiles entre los mismos visigodos. Este intervalo de tiempo coincide parcialmente con la llamada pequeña edad de hielo de la antigüedad tardía, un periodo frío cuyo origen parece estar en erupciones volcánicas sucedidas en la primera mitad del siglo incluyendo, con la supererupción del volcán de Ilopango. Se tiene también constancia historiográfica de varias epidemias como la plaga de Justiniano, que habrían podido afectar a la región ibérica.
El segundo de estos periodos, pudo significar el desencadenante de los eventos que llevarían a la conquista musulmana. Según el registro dejado por el polen, la aridez de este periodo habría alcanzado un máximo no solo en el periodo de referencia sino en los últimos 5,000 años. En este periodo también se tiene constancia como una era fría en la baja edad media, previo al periodo cálido medieval, así como acompañada de hambrunas y plagas. Los investigadores señalan que lo visigodos trataron de adaptarse a la nueva situación y ponen como ejemplo la construcción de un primer sistema de acuíferos de Europa, levantado en Sierra Nevada. Estas condiciones habrían sepultado la caída de la cultura visigoda y habrían facilitado con mucho la llegada de la árabe, dotada de herramientas con las que adaptarse a estas nuevas condiciones de aridez. Sin embargo, ni sequías ni inestabilidad acabaron ahí. La rápida conquista no permitió la consolidación del califato en la península. El segundo periodo árido se prolongó hasta el año 725, pero un tercer periodo dio comienzo en el 755. De esta forma inlcuso los árabes musulmanes, o musulmanes en general, padecieron los efectos de estos bruscos cambios de clima, donde, esta sucesión de periodos áridos pudo haber estado en el origen de una nueva serie de enfrentamientos que aceleraron la caída de los Omeyas en el poder y su sustitución por el Califato Abasí. Así como el surgimiento más tarde de un nuevo poder en Al Ándalus, el Emirato de Córdoba. Esta relación entre aridez e inestabilidad se habría también propagado al cuarto periodo, este ya acontecido en el siglo X. Situación que recordemos, puede arrastrar grandes crisis como por ejemplo en la actualidad, cuando existe escases de alimentos bien mala cosecha como por factores externos como el determinante clima. Según recuerdan los autores, este es el primer estudio paleoclimático realizado a escala local en la península española. Estudios como este podrían ayudarnos a entender si el clima ha podido contribuir a otros eventos semejantes. Aunque evidentemente, pocos serán tan abruptos como la caída de los visigodos y la llegada de los musulmanes en la península en 711.

viernes, 27 de septiembre de 2024

Hay quién piensa que España aún conserva cuatro islas perdidas en el océano Pacífico...

En 1948 nació la historia y, desde entonces, corrió como la pólvora que sería posible obtener la soberanía de Guedes, Coroa, Pescadores y Ocea. En ese mismo año 1948, mientras un hombre trabaja en los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores (De España), Emilio Pastor Santos se encontró con la lista oficial de todas las islas del Pacífico que España había vendido a Alemania al menos 50 años antes. Lo que parecía una simple curiosidad histórica, una simple lista de la compra, se convirtió rápidamente en una idea que se coció incluso en el consejo de Ministros "el Imperio Español no se había terminado". Los territorios en cuestión no son de grandes extensiones de tierra. Todo lo contrario se tratan de islas atolones en la Micronesia, pequeñas islas en forma de anillo con una laguna interior, buena parte de ellas, deshabitadas; dentro de la conocida como Micronesia española, entre la Melanesia y la Polinesia. Eso sí, para 1948, fue un notición. Pastor Santos se dio cuenta de que se encontraba ante un documento interesante. Ahora bien, la sorpresa vino cuando, al cotejar el listado oficial, de las islas españolas en estas áreas se dieron cuenta de que faltaban cuatro islas. No aparecían por ningún sitio las islas de Guedes (actualmente Mapia) y Coroa (Ronguerik) del archipiélago de las Marianas, Pescadores (Kapingamarangi) de el de Palaos ni Ocea (Nikuoro) de las Carolinas.
Las islas Carolinas fueron descubiertas por primera vez por europeos que llegaron a las islas por los exploradores españoles Toribio Alonso de Salazar y Diego de Saavedra, que avistaron la isla de San Bartolomé o Taongui el 22 de agosto de 1526. El 1 de enero de 1528 el descubridor Álvaro de Saavedra tomó posesión en nombre del rey de España de las islas de Uluti. El archipiélago recibió nuevas visitas españolas en 1542. No obstante la presencia española se hacía con pinzas, ya que no existía una presencia real en las islas. Recordemos que para este tiempo Filipinas española se mantenía desde el Virreinato de Nueva España. Pero áreas más allá de ellas fue un verdadero reto para los conquistadores. Pasado los siglos los mexicas o mexicanos modernos se independizaron de España, por lo que como dependían del Virreinato de la Nueva España, pasaron directamente a depender de Madrid. Esto ocasionó que el reino no pudiera seguir manteniendo posesiones tan alejadas, por lo que, ellos lo sabían y el mundo entero también dio cuenta de esto. Por esa razón de peso, en 1885, Alemania, que empezaba a surgir como potencia industrial, pero no contaba con un imperio colonial mandó un cañonero a la isla de Yap, en las Carolinas, para intentar anexionarse el archipiélago.
Hasta tal punto creció la tensión internacional, que el Papa León XIII se vio obligado a mediar entre los países implicados para llegar a un acuerdo. Y este quedó en un protocolo fechado el 17 de diciembre de 1885. El resultado fue claro, se reconoció que "los archipiélagos de las Carolinas y de las Palaos" pertenecían al imperio rojigualdo, pero también se permitió a los germanos establecer rutas de comercio y mantener ciertas relaciones con ellos. Aquello, finalmente, demostró la debilidad de Imperio Español y desembocaría una década después en la guerra hispano - estadounidense, o mejor conocida como la crisis del 98. Que enfrento ambas naciones. La razón del Papa para darle el poder a los rojigualdos es que tuvo en consideración la misión evangelizadora de los nativos, que tenían creencias a ojos de la crinstiandad, mundanas. "No puede desconocerse la acción benéfica de España respecto a aquellos isleños. Debe notarse además que ningún otro Gobierno ha ejercido sobre ellos una acción semejante" argumentó el Papa León XIII. Pero eso sí, determinó que el rey debía "hacer efectiva esta soberanía" mediante el establecimiento de "una fuerza suficiente para garantizar el orden y los derechos adquiridos". Y era de esperarse, pues tanto Alemania como Gran Bretaña habían criticado que no hubiera presencia de autoridades peninsulares en la zona. En la actualidad de 1949, cuando Santos dio con el listado de todas las islas y descubrió que faltaban cuatro, rápidamente llegó a la conclusión de que seguían siendo españolas. La idea salto rápidamente en los medios. Inclusive la conocida marca de noticias ABC llegó a titular en ese año "España posee cuatro grupos de islas en la Micronesia" por poner un ejemplo de la magnitud de lo que se había "descubierto". A raíz de esto se dice que el asunto llegó a Consejo de Ministros en enero de 1949 pero la situación era tan mala en ese momento que el gobierno negó cualquier tipo de anexión. En la modernidad, es decir bien entrados los siglos después del descubrimiento de América como de la gran parte de Asia, el protocolo dejó muy suave a quién pertenecía la soberanía de aquellas islas misterosas de la Micronesia tanto así que Alemania suspiraba por las islas españolas del Pacífico. Y ese capricho se avivó más en 1898, cuando Estados Unidos golpeó en el vientre al maltrecho Imperio Español y le hizo "llorar" la pérdida de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas. Tanto así que el mismo emperador germano Guillermo II aprovechó entonces la ocasión y a través de su embajador en Madrid, hizo saber las pretensiones de hacerse con "los archipiélagos de Carolinas, Palaos y Marianas".
(Isla de Pescadores, una isla de las cuatro perdidas por los españoles, actual Kapingamarangi, una isla asemejada a un atolón que está aislada en el Pacífico). España tuvo que cumplir por su pobre presencia en las islas, las cuales nunca gestionó del todo. (Si quieres saber sobre la infortunía vivida por los españoles en las islas del Pacífico, entra acá: https://elenfoqueblognuevoelcesar.blogspot.com/2024/05/el-descubrimiento-de-las-islas-salomon.html) Presidencia aceptó la propuesta el 12 de febrero de 1899 a cambio de 25.000.000 de pesetas, aunque hubo que esperar hasta junio de ese mismo año para que la ley permitiera la cesión de forma oficial y esta fuera publicada en la Gazeta de Madrid, el Boletín Oficial del Estado de la época, en él se leía: "Se autoriza al Gobierno para ceder al imperio de Alemania las islas Carolinas, con las Palaos y las Marianas, excepto Guam". Todo parecía haber llegado a su fin, sin embargo... las cosas cambiaron en las décadas posteriores cuando se crearon una y mil teorias, de la presunta soberanía hispanica, por ejemplo en 2014, llegó al Congreso del país. Sin embargo no tuvo cabida la pregunta ya que el Ministerio de Exteriores informó que la interpretación más lógica (del Tratado de 1899) era que ambas partes, España y Alemania tenían claro que se estaban transfiriendo todas las posesiones que la nación - reino hispanica aún conservaba en el Pacífico.
Las islas de la Micronesia en la actualidad, cabe destacar que al ser islas del implacable Pacífico, algunas si no es que la mayoría de estas islas o islotes se encuentran deshabitadas, salvo excepciones. Donde sí hay personas habitando normalmente se vive de manera rústica por lo complejo de la vida en tan desolado medio ambiente.

viernes, 20 de septiembre de 2024

España recupera antigua práctica de caza justo de la Edad Medía

Existen noticias al rededor del mundo que nos hacen pensar que después de todo no estamos tan alejados de las prácticas consideradas anticuadas o medievales, y es que de España nos viene la noticia: España ha recuperado la antigua práctica de la Edad Media para cazar jabalíes con arqueros. Un momento en el que para variar, los países del globo toman medidas del pasado y del presente para hacer frente a diferentes problemas, como es el caso de acabar con animales invasores. En Nueva York por ejemplo se está viviendo una auténtica plaga de superratas, y en Sudáfrica están a punto de bombardear una isla para exterminarlas. Estas historias bien podrían ser sacadas del medievo, aquella época repleta de "más salvajismo" al menos en algunos aspectos, lo cierto es que España no se ha quedado atras y se suma con sus arqueros abatiendo jabalíes para alejarlos de la ciudad. Pero antes de adentrarnos en esta situación cabe recordar que en 2019 en la ciudad de Lugo, Galicia, allí, y tras varios intentos con otro tipo de trampas que no surgieron efecto, dieron luz verde a la aparición de arqueros para abatir jabalíes con los que alejarlos de la ciudad. No era un problema menor, como veremos en breve, ya que los animales habían acrecentado hasta un 62% en accidentes causados por las criaturas. Según reseñan los mismos medios locales, los jabalíes están representando un grave problema para toda España, pues, tras décadas de estar en la península han crecido en población exponencialmente debido a diversos factores, entre los cuales se cuentan: falta de depredadores autóctonos, el cambio del uso del suelo, y desde luego la tibieza con el que el gobierno español estaría dejando campar a sus anchas a los animales invasores en detrimento de los autóctonos. Claro está que esto se ve así bajo este panorama porque en general las oenegés ejercen demasiada presión contra las acciones de los arqueros.
Estos jabalíes se han visto tanto en áreas urbanas como rurales, causando daños graves a los cultivos, jardines, bosques, además de situaciones peligrosas para conductores en las carreteras. En Lugo, por ejemplo, a los agricultores les ha afectado particularmente, ya que destruyeron campos de maíz, patatas entre otros cultivos los que les perjudica económicamente. A pesar de las campañas de caza autorizadas, los jabalíes siguen creciendo en número. Debido a esta fallida caza controlada de momento las autoridades del país han redoblado los esfuerzos con más batidas de caza. Pero mientras esto se da por hecho, la tibieza o mala gestión de esta crisis solo dio tiempo a los jabalíes que se incrementarán en más las piaras. Como mencionamos anterior, ya en el 2019, el departamento de Medio Ambiente de la Xunta puso en marcha una operación piloto para intentar atrapar a los animales con jaulas. Agentes especialistas preparaban el dispositivo que se colocaba en zonas de la periferia de la ciudad para ir atrapando los ejemplares que se acercaban a la urbe y que incluso se paseaban por las calles algunas noches. Sin embargo, estas jaulas de un tamaño considerable en las que los agentes medioambientales depositan maíz y otros insumos, para que los jabalíes comieran y fueran atrapados fallaron. Ahora, los entusiastas de la caza y de proteger sus propiedades privadas viran hacia atras, es decir, miran hacia el pasado rescatando al viejo arco. La Xunta entonces cambió el plan de acción a la caza con arco. Este se trata de una modalidad que se realiza de noche y a muy pocos metros de distancia del animal, sin riesgo aparente para la población. Por ello, se convocó a un grupo de arqueros profesionales. El modus operandi de estos especialistas comienza con los arqueros acechando una zona en la nocturnidad, quienes a su vez estaban vigilados por agentes de la Consellería que eran los responsables de evitar que nadie se acerque por esas zonas a la hora del acecho. Aquella jugada tuvo éxito, y otras comunidades se fijaron en esta técnica, misma recuperada del mismísimo medievo. A partir de acá el Consistorio de Málaga también acordó destinar 15.000 euros para contratar a una empresa de arqueros con los que regular el control de estos animales en la zona. También, se recuerda que a los profesionales del arco se les pide, "discreción para evitar cualquier tipo de crisis", advertencia que parece haberse cumplido hasta ahora, ante la falta de vídeos o fotografías al respecto. Queda ver cómo esta práctica se refuerza en España ante los peligros que acaecen con la llegada de especies no nativas a habitats no evolucionados para tales amenazas.

martes, 17 de septiembre de 2024

Así se extrajo del mar el galeón del siglo XVII hundido en Cádiz

Desde medios en España informan que se ha podido recuperar la mitad del barco Delta I, el cual mediría unos 50 metros de eslora y en cuya bodega han localizado diez piezas de artillería incompletas, 75 balas, trozos de madera de guayacán y juegos. "Es la primera vez que en España se estudia fuera del agua restos de un barco de esta época, por lo que nos encontramos ante un hito importantísimo en la investigación de arqueología subacuática", celebró por su parte la consejera de Cultura, Patricia del Pozo. El trabajo de investigación se desarrolla, desde el Centro de Arqueología Subacuática (CAS) el cual está sacando a la luz secretos del galeón del siglo XVII hundidos en aguas de la bahía de Cádiz. Mismo que fue extraído hace un par de meses por parte de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, a través de la empresa gaditana Divership Servicios Subacuáticos S.L. Fue el pasado 31 de julio cuando se empezaron las iniciativas de recuperación del pecio. Mismo que en 2012 fue observado originalmente en el fondo marino, junto al muelle gaditano. El barco según precisaron está en fase de limpieza, así mismo representa un hito en la recupración de embarcaciones pasadas, ya que, tan sólo existe un precedente con el navío Vasa en Estocolmo. El objetivo ahora aseguraron: Procurar identificar el barco y analizar cómo se construían los barcos en el siglo XVII.
Se ha explicado, además, que se ha extraído el plan del barco, es decir la zona más baja del barco naufragado, también, se aprecia una bodega bastante amplía en el que se podría albergar una gran cantidad de pertrechos y materiales varios, así mismo, el galeón se trataría de un barco atlántico lo que supondría un barco robusto. El costillaje del barco está junto, lo que revela también que el barco estaba preparado para hacer navegaciones transoceánicas. Durante el primer mes de trabajo se realizó una cobertura fotográfica con un dron para poder obtener una primera imagen de los restos del pecio antes de salir a flote. Se realizaron las labores de limpieza y fangos, luego, se tuvo que desconcrecionar cinco grandes bloques de hierro, el cual tenía hierros en su interior, que estaban en la superficie de la bodega. Esa desconcreción se realizó de forma manual (80%) y con medios mecánicos a través de un pequeño percutor manual (20%), tarea la cual dio como resultado algo impresionante: el hallazgo de los siguientes insumos dentro del navío, diez piezas de artillería incompletas, 75 balas de hierro de cañón del calibre 6 - 12, así como de otro calibre más, y trozos de maderas de guayacán, procedente de América. Algo que se puede destacar de esto último es que esa madera además del uso que se le pudo haber dado también servía según crónicas para tratar enfermedades como la sífilis, el reuma y enfermedades epidérmicas.
Representación de la sífilis según uno de los artistas más famosos del Renacimiento Alemán, Alberto Durero. La sífiis, azotó a navegantes, indigenas y ejércitos por igual tanto en América como en Europa, sin distinción de clases sociales, así mismo su origen es incierto teniendo partidarios que provinó del Nuevo Mundo o bien se originó desde las embarcaciones justo al descubrimiento del continente, por lo cual sigue siendo un debate histórico así como polémico. Ya el jueves pasado se comenzó a levantar ya el suelo del barco de manera manual, con objeto de realizar una limpieza de la misma y posteriormente, un análisis tanto visual como digital, con un escáner de última generación. Tras esto, se observó que las juntas del forro exterior de las maderas estaban impermeabilizadas con brea y esparto. Una peculiaridad del barco fue que se encontró un forro de sacrificio, que tenía una doble misión, hasta donde se entiende, proteger toda esa parte baja del buque de cualquier golpe y también proteger el forro externo de gusanos, estos últimos los cuales viven en las aguas cálidas y que se alimenta de madera (lo cual podía provocar la perforación creando canales lo que supone un peligro del barco). Se ha informado de la misma manera que el barco está construido "casi todo" en roble, salvo la madera del piso el cual aun no se tienen datos. Y con respecto a la clavazón utilizada, se ha apreciado que es de madera en su mayoría, pero también los investigadores han encontrado clavazón de hierro cuadrangular, algo que se sabe no era precisamente barato a diferencia de las circular. No hubo problema económico, pero sí, al parecer, con la madera. Algo que se explica respecto a esto último es que la madera podría haber sido insuficiente. Algo que indicaron los investigadores es que el pecio era al menos el doble de lo que eran los pecios normalmente y medía hasta 20,32 metros de eslora y 6,8 metros de manga. En total se calcula este galeón del siglo XVII mediría unos 50 metros de eslora.

jueves, 5 de septiembre de 2024

Esta es la primera zona en la selva donde se estableció un virreinato español

Durante la época de las conquistas y asentamienos de los virreinatos de España, en el nuevo mundo, podemos decir que sabemos mucho sobre esto en el Imperio Mexica así como parte del norte del mismo territorio... como buena parte de los antiguos territorios mayas y precolombinos de Yucatán, así como inclusive, los territorios de la actual Centroamérica y alguna parte del sur. Al menos en nuestros lares, centroamericános... lo cierto es que la conquista fue más allá por ejemplo en suramérica, donde la historia va más allá. En el Perú, la selva se extiende como ninguna otra selva, solo equiparable al Amazonas, pero más cerca del Ecuador. Por tanto dichos bosques esconden estas historias, donde los españoles pasaron alguna vez y dejaron una huella. En esta selva peruana azota un calor abrazador y una humedad que no hacen más que acrecentar la misma. Esta interacción habrían percibido los primeros europeos al explorarla, los europeos escasa vez estaban acostumbrados a las selvas solo los exploradores más experimentados y viejos, podrían conocerlas. Fue en el siglo XVI cuando los primeros descubrieron la selva a la cabeza de don Francisco Pizarro, quienes realizaron, sus primeras incursiones en la costa del Perú. Antes de llegar hasta este punto pasaron por: Panamá, Colombia, y El Ecuador.
Pero antes de toda expedición hay que mostrar, las primeras encomiendas dadas a Pizarro, donde de sus primeros años en América se sabe muy poco. Probablemente pasó un tiempo en la isla de La Española. En 1509, se sabe, una expedición liderada por Martín Fernández de Enciso, bachiller y alcalde mayor de Nueva Andalucía, partió para socorrer al gobernador Alonso de Ojeda. Ojeda, junto con 70 hombres, había fundado el poblado de San Sebastián de Urabá en Nueva Andalucía, en la región donde más tarde se fundaría la ciudad de Cartagena de Indias (actual Colombia). Sin embargo, el área estaba habitada por indígenas belicosos que usaban armas venenosas, y Ojeda resultó herido en una pierna durante un enfrentamiento. Así debido a su herida Ojeda se retiró en un barco hacia La Española, dejando a Francisco Pizarro a cargo del pequeño asentamiento. En ese momento, Pizarro no era más que un soldado, esperando la llegada de la expedición de Enciso. Ojeda le pidió que se mantuviera en el poblado con unos pocos hombres durante cincuenta días, o que, si no era posible, hiciera todo lo necesario para regresar a La Española (actual República Dominicana y Haití). Pizarro, un hombre de carácter fuerte y poco interesado en una vida sedentaria, se mantuvo en la región y participó en la expedición de Ojeda que exploró América Central y Colombia en 1510. Posteriormente, se unió a la expedición de Vasco Núñez de Balboa, que en 1513 culminó con el descubrimiento del Mar del Sur, conocido más tarde como el océano Pacífico. Al año siguiente, Pedro Arias Dávila se convirtió en el nuevo gobernador de Castilla de Oro y sucedió a Balboa. Durante los siguientes cinco años, Pizarro se convirtió en un estrecho colaborador de Dávila y el gobernador le asignó un repartimiento de indígenas y ganado. Sin embargo, cuando Dávila empezó a desconfiar de Balboa y decidió eliminarlo, ordenó a Pizarro que lo arrestara y lo llevara a juicio. Pizarro cumplió con la orden, y Balboa fue decapitado en enero de 1519. Por su lealtad a Dávila, Pizarro fue recompensado con los cargos de alcalde y encomendero de Panamá desde 1519 hasta 1523. No obstante, hay discrepancias sobre el estado de la fortuna de Pizarro durante su estancia en Panamá. "Este es el único cronista que asegura que la situación económica de Pizarro y Almagro era holgada. Quintana y Mendiburu, que mucho averiguaron sobre la vida de los conquistadores, aseguran que Pizarro era uno de los moradores de Panamá menos acaudalados, y cuando llegó el caso de la famosa contrata para descubrir el Perú, ambos socios no pudieron poner otra cosa que su industria personal y su experiencia", habría afirmado sobre el explorador más tarde el catedrático peruano e historiador Horacio Urteaga López.
Pizarro tomando posesión del Pacífico en nombre de los reyes de España, pintura de Ignacio Merino (1850) Los españoles se adentraron al interior del Perú, y tras de sí se desencadenaron eventos que cambiaron el curso de la historia para siempre. Uno de ellos, por mencionar alguno, fue la toma de Cajamarca en 1532 y la captura del Inca Atahualpa en el lugar. Hecho sin precedentes y que virtualmente llevó a la caída del Imperio inca. Representación de los presuntos indios belicosos avistados por los españoles en Cartagena de Indias.
Tras de todas las anécdotas, hallazgos, conquistas de los españoles en esta zona, se asentaron en una localidad que se llamó Moyobamba. En esta se llevó a cabo la incursión de los españoles hacia los pueblos de la selva. Desde luego representaba un gran reto, pues estas sí eran selvas espesas. Según se dice, que hubo al menos tres expediciones a la selva registradas, las cuales fueron lideradas por Alonso de Mercadillo, Alonso de Alvarado y Gómez Arias Dávila. En el caso de Moyabamba, el capitán Alonso de Alvarado, dirigió una expedición desde Trujillo, hasta Chachapoyas, para de allí fundarla. De acuerdo a las crónicas, esta expedición para fundar dicho asentamiento fue líderado por Alonso de Alvarado y custodiado por 13 soldados bien armados, para asegurar la localidad, en el que iba también Juan Pérez de Guevara. Sin embargo la selva era un enigma para los conquistadores pues no conocían mucho sino costas. Así la expedición falló, retornando a Chachapoyas, y dejando la fundación al soldado Juan Pérez de Guevara. Durante la colonia fue un punto de convergencia y paso forzoso hacia Quito, fue llamada entonces la metrópoli de Maynas y se convirtió en la base de las misiones colonizadoras de la selva peruana. Sobre el personaje histórico el Inca Garcilaso de la Vega escribió alguna vez "Llevaron muy lúcida banda de gente, pasaron grandísimos trabajos hasta llegar al Río de la Plata, quizá adelante haremos mención de ello. A Gonzalo de Monroy envió el reino de Chili en socorro al Capitán y Gobernador Pedro de Valdivia, que andaba conquistando las provincias y naciones de aquel reino. A otra provincia, llamada Mullupampa, envió al Capitán Juan Peréz de Guevara que la conquistase, que poco antes la había descubierto él mismo". Con lo cual se crea una disonancia en cuanto a la información por lo que se discute actualmente si fue el capitán, o bien algunos dicen, Alonso de Alvarado quien la descubrió y no se entendió bien las crónicas o hay algún tipo de ruido en la información, como incertezas, o bien malos entendidos. En cualquier caso, para 1746 la población de Moyobamba ya estaba bien establecida pero fue reubicada 4 km al este desde un sitio llamado Ocsapampa debido a los daños causados por un terremoto. Moyobamba es conocida por albergar en sus afueras una gran variedad de orquídeas nativas, como Phragmipedium peruvianum.
A fines del siglo XVIII la población del área de Moyobamba era predominantemente de origenes directos europeos, a pesar de la resistencia activa del grupo étnico Mayoruna, quienes llevaron a cabo una gran masacre de vecinos españoles en el 1781.

sábado, 31 de agosto de 2024

La última selva de Europa está en España...

La última selva de Europa está en el sur de España, concretamente en uno de los Parques Naturales más grandes (170.025 ha), el Parque Natural de los Alcornocales. Mayoritariamente en la provincia de Cádiz y una porción de su territorio en la de Málaga, este espacio natural es la primera masa forestal que encuentran a su llegada a la Península Ibérica todas las aves que cruzan el Estrecho de Gibraltar. ¿Por qué se llama así y qué lo hace especial? El Parque Natural de los Alcornocales, recibe ese nombre de un árbol, el Alcornoque (Quercus suber), el cual llega a formar bosques tipo mediterráneos aportando variedad paisajística a España, y albergando innumerable cantidad de especies. Está constituido por un conjunto de sierras de relieve abrupto y acusadas pendientes, presentando el punto más alto en el Pico del Aljibe (1.092 metros). Dada la posición geográfica de Los Alcornocales, el clima dominante en la zona es, lógicamente, mediterráneo con influencia atlántica, pero una serie de factores contribuyen a singularizarlo. En primer lugar, la cercanía al mar provoca un efecto amortiguador de la oscilación térmica, manteniéndose éstas muy constantes y suaves durante todo el año. A ello hay que unir unas lluvias anuales que superan prácticamente los 800 l/m², llegando en determinadas zonas a más de 1400 gracias a los frentes oceánicos que lo barren de oeste a este durante los meses de otoño, invierno y también primavera. En el sur, las sierras cuentan con la presencia de nieblas veraniegas conocidas como las barbas del levante que proporcionan humedad ambiental y valiosísimas precipitaciones horizontales en la larga estación seca característica del clima mediterráneo. Todos estos factores contribuyen a crear un microclima especial: subtropicales y macaronésicas.
Estos detalles que favorece el crecimiento de una exuberante vegetación selvática, que ha sido el origen del calificativo otorgado a Los Alcornocales: la última selva mediterránea. El Parque cuenta además con una relevante cantidad de recursos tanto naturales como de patrimonio histórico; la existencia de estos recursos ha permitido tradicionalmente el desarrollo de distintas actividades económicas, como las silvícolas, recolectivas, ganaderas ó cinegéticas que explican que la presencia humana en la zona haya sido muy notable desde tiempos prehistóricos.
Pintura rupestre de un ciervo (Cueva de Bacinete, Los Barrios). En una entrega más volveremos con más de esta fascinante selva europea de Andalucía, recomendamos, que si tienes la oportunidad de visitarla, lo hagas y si no, el editor te transportará a este lugar con más datos y fotografías.

miércoles, 28 de agosto de 2024

Cajetas

Comienza la temporada de cajetas, el cangrejo más desconocido. Tan desconocido que apenas y se pueden encontrar artículos relacionados a este ser marino. Y es que la cajeta, reseñan blogs, son una especie, que es base de recetas culinarias procedentes de Sanlúcar de Barrameda, España. Según estos mismos, estas especies y exquisites culinaria ya pueden encontrar en los mercados, como los de Barbate o Sanlúcar y hasta que el paro biológico del 15 de septiembre ponga fin a las capturas. El cangrejo aparte de "cajetas" también es conocido con el nombre de cajeta real o pellizco. Este marisco, que tiene un aspecto inconfundible, ya se puede ver en los mercados de la provincias, como lo son Barbate o en Sanlúcar indicaron medios españoles. Imagen de estos raros especimenes de marisco en un mercado.
Desde los Hermanos Brioso de Sanlúcar explican que están entrando bastantes de estos cangrejos durante estos días, aunque esperan que en los próximos vengan algo más llenos que hasta ahora. Sin especificarse en qué días propiamente podría haber abundancia de estos animales. Pero será, entonces, explicaron, cuando estén en su mejor momento, y también cuando hay que aprovechar para probarlos, ya que después, a partir del 15 de septiembre, se inicia el paro biológico y no se podrán capturar. Si usted recide en Sanlúcar o si estará de viaje en España sin dudas puede probar este singular platillo.
Bien pero qué es la Calappa granulata, se trata de una especie de crustáceos decápodos marinos de la familia Calappidae con el nombre vernáculo de "cangrejo vergonzoso" según sus bautizadores. El nombre proviene del hecho de que, cuando estos crustáceos se sienten amenazados, responden cubriendo sus mandíbulas y órganos sensoriales con sus garras muy agrandadas. Este ser marino, Calappa granulata, está presente en las aguas del mar Mediterráneo. Son bastante raros, como habiamos dicho y a veces se pueden encontrar en los puestos de algunos mercados mediterráneos. Vive enterrada en los fondos arenosos, habitualmente entre los diez y veinte metros de profundidad, aunque pueden estar hasta los 150, comiendo moluscos y otros crustáceos. Su caparazón tiene forma ovalada y alcanza un tamaño máximo de 9 CM . Al vivir bajo la arena, las mandíbulas son apretadas formando con el borde frontal un canal respiratorio que sobresale del sustrato, al igual que sus ojos. En España se localiza más habitualmente por todo el litoral andaluz, donde se le captura casi por casualidad. Se cuela entre las capturas de arrastre. Un especimen en los fondos de los mares.

Bajo la sombra de Qianlong: Las sangrientas campañas Qing contra Birmania (DEFINITIVA)

Tras el rotundo fracaso de la campaña militar anterior por parte de las huestes del Gran Qing de China en Birmania, su maximo responsable, e...