miércoles, 15 de julio de 2026

Bajo la sombra de Qianlong: Las sangrientas campañas Qing contra Birmania (DEFINITIVA)



Tras el rotundo fracaso de la campaña militar anterior por parte de las huestes del Gran Qing de China en Birmania, su maximo responsable, el comandante Yang Yingju, avergonzado y temeroso de la respuesta del emperador mintió descaradamente que, según consta en los informes de la época Bhamo había sido ocupado y todos sus habitantes empezaron a usar coletas chinas (estilo manchú) y que el comandante general de la defensa Birmana Ne Myo Sithu tras perder 10, 000 hombres había rogado la paz. Del que inclusive le incitó al mismo emperador Qianlong que aceptara la paz con el Reino de Ava.

La tapadera tuvo patas cortas cuando Qianlong se enteró de lo sucedido en el que llamó con urgencia a Yang; a su llegada a la corte de Pekín las cosas se volvieron críticas para el comandante pues este terminaría suicidándose por pedido del regente.

Tras las sucesivas derrotas la corte como el emperador no comprendían como un país relativamente pequeño como Birmania no podía ser vencido.  En ese momento pensó que tal vez la causa era el empleo de guerreros chinos del Estandarte Verde por lo que planeó en utilizar a los propios guerreros Manchú, cabe acotar que los Qing veían a su etnia como guerreros por naturaleza. *

**Aunque los manchúes en el poder eran una minoría absoluta (apenas un 2% de la población), mantuvieron el control de millones de chinos Han mediante una mezcla de fuerza militar y una segregación estricta**.

De esta manera el regente nombró para su nueva y calculada campaña militar al veterano comandante manchú Min Rrui, su yerno, como gobernador general de Yunnan y Guizhou, y jefe de la campaña en Burma.

De esta forma la invasión ya no era algo puntual era una guerra total por lo que inmediatamente se hizo llamar desde el norte de China como Manchuria, a ejercitos compuestos por mongoles y tropas de elite manchús, así mismo, miles de combatientes del Estandarte Verde y milicias tai que acompañarían la misma. La fuerza total constaría de alrededor de 50, 000 hombres en buena medida infantería. Además de recursos desde todas las provincias de China.

Soldados de la Bandera Azul durante el emperador Qianlong de China, durante la dinastía Qing.

Al otro lado del charco se dice que el jefe de estado de Ava, Hsinbyushin permanecía confiado, del que no preocupo dejndo sus tropas, por ejemplo, en Siam (Tailandia) tras su conquista y posterior aplastamiento de focos de resistencia. Sin embargo se trataba por mucho la mayor amenaza a la que se enfrentaban desde las pasadas campañas. 

La ofensiva china, llegó en noviembre de 1767 con Ming Rui habiendo planificado la invasión en dos frentes al finalizar la temporada de lluvias de la región: El ejército de Rui debía acercarse a Ava a través de Hsenwi, Lashio y Hsipaw al descender por el Río Namtu. Esta ruta principal como curiosidad fue la misma seguida por las fuerzas de Qing que persiguieron al emperador Yongli de la entonces dinastía Ming del Sur. El segundo ejército encabezado por el general E' erdeng'e debía avanzar sobre la misma ruta de Bhamo. El objetivo en pocas palabras era encontrarse y cerrar una maniobra de pinza sobre la capital Birmana de Ava. 

Por su parte el plan Birmano consistía en retener al segundo ejército chino en el norte de Kaungton y luego enfrentarse al ejército enemigo principal en el noreste con dos ejércitos. 

El ataque fue aplastante para las tropas del Gran Qing, el cual tomó con mucha facilidad Bhamo y tras ocho días empezada la contienda el ejército principal se hizo con los estados Shan de Hsenwi y Hsipaw, respectivamente; Ming Rui estableció en Hsenwi una base de suministros al cual asignó también 5,000 soldados como retaguardia. 

El comandante se diriguió con al menos 15,000 soldados en dirección a Ava. Los manchués se impusieron en diciembre en la batalla del desfiladero de Goteik, al sur de Hsipaw, donde los dos ejércitos principales de cada bando chocaron, superados en gran número el ejército principal de Maha Sithu fue brutalmente derrotado por los grupos especiales (banderizos) de Ming Rui. 

También Maha Thiha Thura resultaría repelido en Hsenwi. 


La desastroza noticia que todo salió mal en la batalla de Goteik que debía debilitar a los invasores llegó a la corte de Ava, lo que desembocó en pánico generalizado, en el que el rey Hsinbyushin dio cuenta de la gravedad de la situación lo que hizo llamar de regreso a los ejércitos que se encontraban desde Siam.

Con esta ventaja más que favorable Ming Rui no perdió la oportunidad y avanzó deprisa, conquistando ciudad en ciudad a su paso, en el que finalmente se topó con el Río Irawadi, Singu, a tan solo 48 kilómetros al norte de Ava, en el corazón de Birmania misma. A inicios de 1768 uno de los puntos favorables al reino de Ava fue que la fuerza que debía bajar desde el norte y descender al Irawadi fue completamente contenida en Kaungton y no se encontraría con la fuerza principal china según lo previsto.

VER PARTE V ACÁ: 

El contraataque birmano, llegó cuando el rey Hsinbyushin sin embargo guardo la calma ante el aplastante ejército Chino de 30, 000 hombres sino que uso el temor con tenacidad, al fragor de la batalla con las tropas enemigas a las puertas de la ciudad; la corte por su parte instó al rey a huir del lugar pero él se negó rotundamente, diciendo que él y sus hermanos príncipes hijos de Akaungpaya lucharían contra los chinos solos si fuera necesario.

Así partieron los primeros movimientos de Ava en el que Hsinbyushin envío, se dice, calmadamente un ejército para tomar posición fuera de Singu liderando a sus hombres y ayudándoles en todo momento.

Con los avances, el comandante chino beligerante se había extendido sofocando a sus propios suministros por lo que no podía dar paso más en el territorio, por lo que se estableció en un punto fijo. Tras esto grupos de guerrillas en medio de la selva boicotearon los suministros restantes enviados desde el lejano Hsenwi, en Shan del norte, lo que afectó las líneas de suministro. 

De esta manera Ming Rui tuvo que recurrir a tácticas defensivas del terreno capturado con la esperanza que el ejército del norte llegase en su ayuda, lo que no sabía es que este había sufrido cuantiosas bajas en sus repetidos ataques del fuerte Kaungton. 

Derrotado el comandante E' erdeng'e se retiró pese a las ordenes expresas de no hacerlo; los ataques de guerrillas que no cesaban de fustigar a los soldados Qing eran liderados por el general Teingya Minkhaung, lugarteniente de Maha Thiha Thura. 

Tras todo y para peor en el bando manchú es que las endurecidas tropas de Ava empezaban a llegar desde Siam, seguidamente el comandante a cargo en Hsenwi se quitó la vida ante los reveses, por otro lado el ejército principal de Qing ahora estaba sola y privadas de suministro alguno. Se dice miles de soldados murieron ante el calor sofocante de la selva y además diezmaron con las enfermedades. 

Ming Rui abandonó toda esperanza de avanzar a Ava y en su lugar buscó escapar de regreso a Yunnan con tantos soldados como fuera posible.

La batalla final llegaría entre los dos grandes bandos posicionados en medio de la selva (marzo 1768), cuando Rui empezó a ser atacado por hombres consistentes en 10,000 infantes y 2,000 jinetes así mismo los birmanos intentaron rodear a los atacantes diviendo un ejército en dos; en este punto Maha Thiha Tura reemplazó a Maha Situ en el mando general. Maha Situ se enfocó en perseguir con un ejército más pequeño a Ming Rui, por otro, Maha Thiha Tura avanzó por la ruta montañosa para soprender a los chinos.

El trágico destino de la tercera invasión china se selló en las colinas de la actual Pyin Oo Lwin. Allí, mediante un cerco asfixiante y milimétrico, los birmanos arrinconaron al coloso Qing en una trampa sin salida. Tres días de combate encarnizado bastaron para borrar de la historia al legendario ejército de los banderizos en una matanza de proporciones casi míticas; se decía que los defensores apenas lograban sostener sus espadas, pues el metal y el cuero estaban empapados en la sangre de sus verdugos.

De aquel orgulloso contingente de 30 000 combatientes, apenas 2500 cautivos presenciaron el amanecer de la derrota. El resto de la expedición imperial pereció en el barro de la batalla, consumido por las enfermedades de una tierra hostil, o ejecutado sumariamente en el último suspiro de una de las aniquilaciones más absolutas y sangrientas de la historia militar asiática.




















Bajo la sombra de Qianlong: Las sangrientas campañas Qing contra Birmania (RECARGADO) (III pte.)

 


Tras el rotundo fracaso del gobernador Liu Zao en conquistar las tierras fronterizas y la propia Burma, como su caida en desgracia, al aniquilarse, el Emperador Qianlong enfureció momentaneamente, sin embargo también delegó una nueva acción punitiva contra el reino de Birmania. La tarea ahora fue designada a Yang Yingju un experimentado oficial de fronteras con largo servicio en Xinjiang y Guangzhou. En esta ocasión sin embargo las autoridades chinas apostaron a una operación que se extendería hasta el corazón mismo de Birmania y no únicamente el aseguramiento de las fronteras en disputa, con su terreno montañoso, selvas densas y el control de la capital real en Ava del reino Konbaung. Las pretensiones últimas de los Qing eran colocar a un manchú como aspirante al trono birmano. En líneas generales los manchúes tendrían como objetivo primero llevar la invasión a través de la localidad Birmana de Bhamo y luego, descender el Río Irawadi hasta llegar a Ava.

Pese a todo se sospecha que la Corte de Ava ya se encontraba bien informada de las intenciones militares de las huestes del Gran Qing con lo que se prepararon para una cruenta batalla. El plan maestro de Hsinbyushin no buscaba un choque frontal inmediato, sino una calculada trampa mortal: pretendía atraer a las fuerzas manchúes a las profundidades del territorio de la Alta Birmania para, una vez vulnerables, cercarlas por completo; siguiendo esta estrategia, el comandante de campo Balamindin recibió la orden de abandonar la posición de Bhamo y replegarse estratégicamente unas millas al sur, hacia el río Irawadi, para atrincherarse en el fuerte de Kaungton

La fortaleza no era un objetivo fácil; había sido fuertemente acondicionada y artillada con un cuerpo de cañones bajo el mando directo de artilleros franceses, quienes habían sido capturados una década atrás, en la batalla de Thanlyin de 1756. El monarca activó también la segunda fase de su tenaza, ordenó a un segundo ejército, liderado por el general Maha Thiha Thura acantonado en la guarnición oriental de Kenghung (la actual Jinghong en Yunnan), marchar a toda prisa hacia el teatro de operaciones de Bhamo cruzando los estados Shan del norte, sellando así el destino de la segunda invasión imperial.

Pintura en acuarela, pluma y tinta realizada en 1855 por el artista oficial británico Colesworthy Grant. Muestra el interior del salón de audiencias del Palacio Real. Al fondo se alza el majestuoso Trono del León (Sihasana Rajapallanka), el sitial sagrado de los reyes de Konbaung, Birmania.

La batalla en los primeros movimientos de las tropas Qing o manchús sus guerreros capturaron rápidamente Bhamo en diciembre de 1766, estableciendo una base de suministros en el lugar, así mismo los chinos comenzaron a sitiar la guarnición establecida en Kaungton, tras repetidos asaltos sin embargo el general Balamindin y sus hombres resistieron. En el fragor de la batalla llegarían los preparados refuerzos birmanos, donde dos ejércitos líderados por el general Maha Sithu y por el comandante en jefe Ne Myo Sithu respectivamente rodearon los chinos. Las enfermedades derivadas del clima tropical diezmaron a los soldados imperiales uno por uno y tras una larga agonía a causas como: Cólera, Disentería, por mencionar algunos males de la infranqueable selva birmana se debilitaron.

En medio del tiempo muerto y con las tropas Qing debilitadas un tercer ejército el de Maha Thiha Thura se posicionó en las cercanías de Bhamo para bloquear la ruta de escape a Yunnan. Con el que la fuerza de los Konbaung tenían prácticamente envueltas a las de Pekín.

Lo que seguiría inmediatamente después, el ataque de todas las fuerzas combinadas contra las fuerzas chinas sitiantes y atrapadas en el corredor Kaungton - Bhamo privado además de todo suministro; los defensores atacaron entonces desde los flancos: Balamindin desde el fuerte de Kaungton y el ejército de Ne Myo Sithu desde el norte. En ese momento los atacantes de Qing intentaron moverse hacia el norte y el este donde sin embargo eran esperados por el mismo Maha Thiha Thura de acuerdo con el plan de Ava, en el que los dos ejércitos restantes se unieron y neutralizaron prácticamente a los enemigos.











Bajo la sombra de Qianlong: Las sangrientas campañas Qing para someter a Birmania

En un páramo desolado únicamente rodeado de árboles de todo tipo, reina el poder Konbaung de Burma (Hoy Myanmar), entra colinas, bosques espesos y densos, del que se volvería más temprano que tarde escenario de un conflicto muy poco conocido pero brutal de la historia sino - birmana, del que el poder imperial de los Qing (la última dinastía de China en su haber), en 1765 durante su máximo esplendor buscaría su propia extensión e influencia en los estados adyacentes del sudoeste del imperio. En estas ambiciones políticas - administrativas Qing las fronteras de Shen se volverían la manzana de la discordía entre ambos países y ambos poderes, del que sin embargo la dinastía birmana de Konbaung intentaría resistir al poder sofocante de China. 

Durante siglos, los límites que separaban a ambos gigantes no eran más que líneas invisibles trazadas sobre la densa selva. En este territorio de nadie, los jefes locales jugaban a dos bandas, rindiendo pleitesía y pagando tributos tanto al trono chino como a las cortes birmanas para mantener la paz y su propia autonomía. Pero al final del día era un equilibrio delicado. Sin embargo, el descontento de la población local resultó evidente para los chinos quienes defendían para 1730 que podían con sus propias cosechas y no necesitaban de poderes extranjeros, resaltando que no necesitaban pagar tributo alguno a ningún gobierno extranjero. En 1732 se presentó así la primera escaramuza que enfrentaría los Qing donde una fuerza shan, compuesta principalmente por nativos sitió un campamento Qing en Pu´ er, Yunan, durante 90 días; en el que los chinos respondieron con al menos 5,000 soldados y levantaron el sitio. Los ejércitos avanzaron hacia el oeste pero poco pudieron hacer con la resistencia local. De esta manera y finalmente los Qing, emplearon otra forma de apaciguar el caos: optando en cambio aliarse con los sawbwas neutrales, dotándoles de títulos y poderes bajo la corte. Poco a poco y entre acciones chinas muchos jefes locales dieron el visto bueno a la poderosa corte de Pekín. Sin embargo pronto todo cambiaría con una nueva amenaza para los hijos del Mandato del Cielo...

VER PARTE II ACÁ: 

En el caos de una Birmania fragmentada, surgió una llama que reescribiría el destino de la región. El año 1752 no fue solo una fecha, fue el nacimiento de una dinastía: la Konbaung. Como un río desbordado, su fundador, el rey Alaungpaya, forjó la unidad con hierro y voluntad, reconquistando gran parte del reino en apenas seis años. Pero la unificación no era suficiente; la ambición del nuevo trono no conocía fronteras. Con los estados Shan más cercanos ya recuperados, la mirada de Alaungpaya se dirigió hacia los confines olvidados del norte y este, tierras que habían sido devoradas por la sombra expansionista de la dinastía Qing décadas atrás. Tras sugerencias de los sawbwas a las autoridades para que se invadiera Burma y la fuerte presencia de tropas en la frontera del país por el conflicto con Siam, los chinos lanzaron un edicto para la reconquista de los territorios arrebatados. 

La batalla, en el contexto que un ejército birmano compuesto por alrededor de 20,000 hombres encabezado por el general Ne Myo Thihapate partía de Kengtung para otra invasión Birmana de Siam, Liu Zao (ministro y funcionario destacado de los Qing) vio algunas disputas comerciales menores entre mercaderes chinos y birmanos locales para ordenar una invasión de Kengtung en diciembre de ese año 1765.

De esta manera prepararon la fuerza de la invasión que en este caso incluyó a tropas del Ejército del Estandarte Verde además de las milicias tai shan: en el que efectivamente sitiaron Kengtung y se encontraron con aguerridas tropas birmanas que ya poseían experiencia en batalla tras las guerras con Siam o Tailandia. De esta manera las tropas comandadas por el general Ne Myo Sithu lograron levantar el asedio a la localidad e inmediatamente persiguieron a los invasores llegando hasta la prefectura china de Pu´er siendo derrotados. Se sabe tras este resultado Ne Myo Sithu dejó una guarnición más reforzada y regresó a Ava, capital en ese entonces de Birmania. Por el bando imperial chino todo apunto a un desastre y el principal responsable de la campaña, el gobernador Liu Zao, trato de redimirse que ocultó primero el desastre pero luego decanto por una acción trágica, Liu se arrebató la vida al cortarse la garganta con un cuchillo de su escritorio dejando únicamente un escrito "No hay forma de devolver el favor del emperador. Merezco la muerte por mi crimen".

Bajo la sombra de Qianlong: Las sangrientas campañas Qing contra Birmania (DEFINITIVA)

Tras el rotundo fracaso de la campaña militar anterior por parte de las huestes del Gran Qing de China en Birmania, su maximo responsable, e...