El tigre de Tasmania, famosísimo por ser un slogan de lo que ocurre cuando la ignorancia y la maldad humana no encuentra límites, bajo la extincion de especies autoctonas, cumple este 7 de septiembre una fecha más desde su último ejemplar conocido, hablamos del espécimen que se conservo bajo cautiverio llamado Benjamín, en en el Zoo Beaumaris de Hobart en las isla de Tasmania.
La historia de Benjamín representa sin duda algo que aún hoy se lamenta, el último ejemplar de tilacino vivo de la tierra, corria la década de 1930 el mundo por un lado se abismaba en el segundo conflicto a escala mundial, mientras que en una isla alejada insularmente aguardaba el último animal conocido de esta especie, en un zoológico local, en el que "Benjamín" habría sido capturado alrededor de mayo de 1933 siendo llevado a su recinto, al ser ya muy raro en Tasmania como en la Australia continental se le dio resguardo a último momento pero muy poco pudieron hacer las autoridades de ese momento pues ese ejemplar era prácticamente único, en el que tres años y cuatro meses después sucumbiría al final. De acuerdo con registros de la época murió a causa de la exposición al frío durantes las noches más heladas de Tasmania, siendo un gran descuido por parte de sus tenedores.
Así fue documentada trágicamente la extinción del tilacino, en una noche helada de Tasmania bajo el descuido de sus supuestos cuidadores pero con el mal hecho que la especie fue llevada al límite bajo el pretexto que desde hace décadas, este mataba a ovejas de los colonos europeos. Lo cierto es que la muerte de Benjamín fue en esencia el fín simbolico y futuro slogan de la perdida de especies nativas a mano en gran medida de las acciones humanas.
Los tilacinos eran su momento muy abundantes en la Australia continental, siendo marsupiales carnívoros alimentandóse: Canguros, ualabíes, wómbats y pajaros. Se sabe en la década de 1850 y tras la extinción del emú de Tasmania, el marsupial competía contra otros depredadores por presas, como por ejemplo los dingos o zorros que también tenían el emú como presa común.
Tras su desaparición en la masa continental principal, la especie quedó completamente aislada en la isla de Tasmania, donde logró sobrevivir hasta el siglo XX. La desaparación del animal terrestre en este lugar por el contrario sí influyó directamente la acción de los colonos, quienes culpaban al tilacino de la muertes de sus rebaños de ovejas, pese a esto, se narra eran en realidad poco comunes existiendo solo algunas poblaciones abundantes del animal al norte de la isla; para 1830 por ejemplo aún podían ser avistados, sin embargo, varios factores en más diezmarían a su población:
Cuando los colonos británicos llegaron a Tasmania e introdujeron la ganadería ovina en la década de 1820, catalogaron erróneamente al tilacino como una plaga peligrosa. Se le acusó masivamente de masacrar ovejas y gallinas.
Pronto compañias privadas y el propio parlamento del país financiaron campañas masivas de exterminio. Entre 1888 y 1909 se pagaron más de 2,000 recompensas por las cabezas de los tilaciones (Adultos y crías); en día se sabe mediantes investigaciones de la comunidad científica que sus mandíbulas eran insuficientes fuertes para cazar ovejas, siendo un mito muy extendido.
Por si no fuera poco la rápida expansión de la agricultura y ganadería transformó por completo los valles y bosques desnsos propios de Tasmania. Los perros introducidos por los colonos ingleses afectó como otro factor ya que muchos de estos terminaron asilvestrados lo que ejercio más presión a la cadena alimenticia del "Tigre de Tasmania".
También, los científicos apuntan a que en aquellos años una epidemia silenciosa ponía contra las cuerdas al espécimen de por sí ya golpeado, del que se afirma se trató de un brote similar al moquillo o sarna muy contagiosa.
El moquillo (o distemper canino) es una enfermedad viral altamente contagiosa y potencialmente mortal que afecta principalmente a los cánidos (perros, lobos, zorros), así como a otros mamíferos. Es causada por un virus de la familia Paramyxoviridae, muy cercano genéticamente al virus del sarampión humano.
En Australia, cada 7 de septiembre, desde el año 1996 se celebra el National Threatened Species Day, para conmemorar la muerte del último lobo marsupial registrado.
Sin embargo, han existido númerosas presuntos avistamientos del tilacino en diferentes años algunos de los más sonados se encuentran:
El avistamiento de Hans Naarding (1982), Cerca de Smithton, al noroeste de Tasmania, Hans Naarding, un experimentado oficial de Parques y Vida Silvestre de Tasmania narró que: Durante una noche lluviosa mientras realizaba trabajo de campo en su vehículo, enfocó con un foco de alta potencia a un animal situado a escasos metros.
Vio claramente la forma del cuerpo, las franjas traseras, la cola rígida y la postura distintiva del tilacino durante varios minutos antes de que el animal se adentrara en la vegetación.
Al provenir de un biólogo y profesional de la conservación muy respetado, este reporte desencadenó una búsqueda gubernamental masiva en la región, aunque no se hallaron pruebas fotográficas concluyentes de la criatura.
Avistamientos recientes en el norte de Queensland y Victoria, Australia (2010 y 2020). Mainland, aunque el tilacino desapareció del continente australiano hace más de 2000 años (donde fue desplazado por el dingo), miles de personas afirman haber visto "perros con rayas" y marcha brincona en regiones boscosas de Victoria y Queensland.
Los análisis científicos de estos casos por parte de la Universidad James Cook llegaron a instalar redes de cámaras trampa tras recibir los testimonios creíbles de guías turísticos y personal de parques en la península de Cape York. Hasta la fecha, los análisis suelen clasificar la mayoría de éstos avistamientos como: zorros, dingo con sarna, o perros salvajes vistos bajo malas condiciones de luz.
El tilacino ocupa un lugar único: pasó de ser etiquetado erróneamente como una "plaga de ganado" por los granjeros del siglo XIX a convertirse en el símbolo global de la conservación y la criptozoología moderna.


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